¿Es racista la señora Ligia Amada Melo viuda Cardona?
Por
Ubaldo José Fernández
“Yo no le doy becas a personas que tengan el pelo como tú,
soy anticuada, pero no”. Esta es la expresión que supuestamente la ministra del
Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología, señora Ligia Amada Melo,
le dijo a la joven Fátima Nicky González, quien se define como negra y
aspiraba, aspira y consiguió la aprobación de una beca para estudiar en un país
de blanco y donde el negro, el mulato o el mestizo se ve raro, no obstante a la
emigración marroquí. Por su lado, la funcionaria del Ministerio de Educación
Superior Ciencia y Tecnología (MESCYT) expresó a los medios de comunicación,
los cuales se hicieron eco de la denuncia de la aspirante a la becaria, que la joven
estaba aprobada para la beca pero que en ese momento y en la fachada que tenía
la joven no la podía atender; posteriormente aclaraba que esa persona estaba
desaliñada, que ni siquiera se trataba de un desacuerdo con un estilo de
peinado.
Si es cierto que la señora Melo dijo lo que le atribuye la
joven González, es obvio que cometió un error, puesto que las decisiones que
emanan y emanen del equipo de gestión o la comisión evaluadora de los
expedientes de aspirantes a becarios no pueden estar supeditadas a las
creencias anticuadas o no de la funcionaria, la aprobación o no de las becas no
deben estar influenciadas por el modelo de sociedad que ella tiene en su
cabeza, aun teniendo todo el derecho de ser moderna o ser anticuada, de la
misma manera que la joven afectada tiene derecho a sentirse moderna y negra.
Cualquiera que haya sido la expresión de la ministra Melo, la
que dice la joven y la que posteriormente dio a conocer la servidora pública,
no refleja ningún sentimiento racista, simplemente hay una postura respecto a
un estilo de peinado o a un desaliñado personal, revestido de un exabrupto y
matizado quizás por posiciones políticas ortodoxas. A la expresión dada a
conocer a través de las redes sociales la señorita González le agregó un
elemento que no estaba presente, el elemento de la discriminación racial,
alegando que la ministra tenía ese tipo de pensamiento en un país de negros.
Creo que de la misma manera que la joven tiene todo el
derecho de pensar como ella quiera, tampoco tiene derecho de obligarnos a la
mayoría de dominicanos a creernos negros cuando en verdad no somos de esa raza,
aunque tampoco somos blancos, ni amarillos, somos una mezcla (una recombinación
genética) de las tres razas, si no remontémonos a los tiempos de la colonia y
de la ocupación para ver como se denominaba al típico dominicano de hoy, no se le llamaba negro, ni blanco, ni
indígena, se le llamaba criollo, es decir, ya se hacía una referencia a que
éramos una herencia multirracial. La afirmación anterior se reafirma con el
principio científico denominado Tercera ley de Mendel o Tercera ley de la
herencia cuando nos dice que hay cruzarse dos mulatos las recombinaciones posibles
son 16, de las cuales dos son muy remotas, el blanco puro y el negro puro, o
sea, que un 88% de las posibilidades son recombinaciones de genes de ambas
razas, imaginemos, entonces, los cruces biológicos e históricos en el tiempo de
los dominicanos.
A contrapelo de la afirmación de la ya becaria y de los
racistas confesos pro negro que se han aprovechado de la situación para poner
el tema racial en la picota pública, unos conscientes y otros inconscientes, la
mayoría de dominicanos no se considera, ni blanco, ni negro, ni amarillo, creo
que llevamos la delantera en lo que afirman algunos de que el mundo de hoy, la
aldea global, se encamina a terminar con la existencia de una sola raza, la
cual no es ni sombra de las razas que existen aún.
La joven González y sus aprovechadores pro negro dirán que
nosotros, de hecho, estamos aceptando que tenemos el negro detrás de la oreja,
y les diremos que sí, la diferencia entre está en que ellos solo reconocen que
tenemos una herencia biológica y cultural negra, mientras que nosotros consideramos
que la herencia es negroide, caucásica y mongoloide, repito, una mezcla biológica,
social y cultural de diferentes razas.
En conclusión consideramos que:
La ministra del MESCYT no tuvo ni tiene derecho a negar una
beca por creencias personales, se debe ceñir a los reglamentos.
La joven becaria tiene derecho a aplicar para una beca, pero
no tiene derecho a tergiversar los hechos para crear una opinión mediática
favorable a su propósito.
La señora ministra no es racista ni nada que se le parezca.
Los dominicanos somos mulatos, no somos negros, blancos o
amarillos, somos una herencia multifactorial de genes diversos, también una
herencia multi cultural.
La joven Nicky González fue por una beca, se la negaron por
el pelo rizo o desaliñado y la consiguió por “negra”.
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